Testimonio de un testigo ocular


Tiempo de lectura: 3 min

Lectura bíblica: 1 Corintios 15:5-9
Luego apareció a más de quinientos hermanos a la vez. 1 Corintios 15:6
Don Pascual entró en la comisaría con cara de terror. Con los ojos desorbitados y los pelos canosos de punta, dijo al comisario:
—Uno de esos platos voladores acaba de aterrizar otra vez en mi maizal.
El comisario se mordió los labios para no reírse. No era la primera vez que escuchaba esto.
—Y esta vez, ¿qué aspecto tenía? —preguntó el comisario.
—Más o menos del tamaño de mi segadora, con lucecitas de Navidad por dentro.
—La última vez se parecía a la nave Enterprise, de “Viaje a las estrellas”.
—Sí señor, pero eso fue la vez pasada —aclaró don Pascual—. Eso fue cuando el capitán Picard salió de la nave y me habló.
—Y esta vez, ¿le habló alguien, don Pascual?
—Por supuesto —dijo don Pascual—. Fueron unos seis seres, que se parecían algo a los Muppets.
—¿Y qué querían esos Muppets del espacio, don Pascual?
—Querían un poco de mi maíz para llevar a casa. Les dije que estaba bien, y entonces Elmo y Oscar pelaron dos mazorcas y, bam, desaparecieron.
El comisario se inclinó hace adelante, y muy serio preguntó:
—Don Pascual, ¿alguien más alcanzó a ver esos seres que se parecían a los Muppets? ¿Su esposa?
¿Sus hijos?
Don Pascual meneó lentamente la cabeza:
—No, para cuando regresé a casa para contarle a doña Betty, hacía rato que habían desaparecido en el espacio… igual como el capitán Picard y la nave Enterprise.
No podemos menos que preguntarnos por qué los platos voladores que tantos dicen haber visto nunca aterrizan en lugares como el centro de la Ciudad de México, donde millones de personas podrían verlos. Es difícil creer en seres extraterrestres cuando sólo se le aparecen a una o dos personas a la vez.
Jesús no fue tan difícil de ver después de su resurrección. No se le apareció a sólo unas pocas personas: ¡Se apareció a cientos en su cuerpo resucitado! Su victoria sobre la muerte no era para mantenerla en secreto. Él quería que sus seguidores lo vieran con vida. Él quería que la gente supiera que su resurrección era una realidad, no un cuento inventado. Él quería que fuera fácil aun para nosotros en la actualidad creer que la resurrección fue un hecho real. ¡Menos mal que Jesús no se escondió en algún maizal! Dejó que mucha gente lo viera a fin de que pudiéramos saber que verdaderamente resucitó.
PARA DIALOGAR: ¿Por qué hizo Dios que su plan fuera tan fácil de observar?
PARA ORAR: Gracias, Señor, por trazar un plan para salvarnos y por dejar que tantas personas te vieran. Abre los ojos de nuestros amigos que todavía no han visto la verdad.
PARA HACER: ¿Tienes algún amigo que cree que la resurrección es un cuento ridículo e inventado? ¡Cuéntale la realidad!


Anterior

Siguiente