No tienes por qué estar solo


Tiempo de lectura: 3 min

Lectura bíblica: Isaías 43:1-3
Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo. Isaías 43:2
Oye: tienes tres segundos para imaginarte cómo reaccionarías si Jesús de pronto se apareciera y se sentara a tu lado. A la una… a las dos… a las tres.
Para comentar: ¿Qué dirías? ¿Le pedirías su autógrafo? ¿Le contarías las cosas que te pasaron hoy?
Si Jesús es tu amigo más íntimo en el mundo, lo más probable es que tendrías mucho para contarle. Pero quizá nunca se te ha ocurrido lo que diría Jesús si se apareciera a la mesa cuando estás comiendo o cuando estás haciendo las tareas de la escuela. Sabes que él se interesa muchísimo en tener una amistad íntima y personal contigo. Y pensando en todo lo que Jesús le dijo a sus seguidores en la Biblia, te diría cosas como:

  • “A lo mejor te crees que no sé lo que es sentirse marginado. A veces el gentío quería coronarme rey (ver Juan 6:15). Pero algunos de los líderes religiosos me odiaban. Me vigilaban, buscando algo que pudieran usar para hacerme quedar mal; o peor aún, para matarme (ver Mateo 12:14). ¿Te das cuenta por qué puedo decirte que sé lo que significa ser despreciado?”
  • Mi aspecto no llamaba la atención (ver Isaías 53:2). Por eso sé lo que es sentirse uno en el montón”.
  • “Cuando llamé a doce discípulos y empecé a predicar, mi propia familia no creía en mí (ver Marcos 3:21). Por eso sé lo que es sentir que la familia de uno no lo comprende”.
  • “Se burlaban de mí cuando hacía lo correcto (ver Mateo 27:27-44). Por eso sé lo que es sentir que uno no le cae bien a la gente que tiene alrededor”.
  • “Pasé cuarenta días y cuarenta noches en el desierto completamente solo (ver Mateo 4:1, 2). Por eso sé lo que es sentirse solo”.

Es posible que no se te haya ocurrido que Jesús sabe lo que es la soledad, el desaliento y la tristeza. No obstante, él quiere que sepas que no estás solo.
Tu Señor te hizo. Te salvó. Tú eres su hijo escogido y especial. Y él está contigo sea que lo sientas o no cerca tuyo. El que no puedas verlo o tocarlo no significa que no esté contigo todo el tiempo. Puedes contar con su promesas. Él te está diciendo: “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo”.
PARA DIALOGAR: ¿Qué cosas difíciles enfrentas en la vida? ¿De que manera te ayuda saber que Cristo ha prometido que no tienes que sentirte solo en los momentos difíciles?
PARA ORAR: Cuando nos sentimos solos, Señor Jesús, ayúdanos a recordar que tú estás aquí con nosotros.
PARA HACER: Confecciona un cartel con las palabras de Isaías 43:2 y cuélgalo donde puedas verlo.


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