El Super Superhéroe


Tiempo de lectura: 3 min

Lectura bíblica: Marcos 1:21-28
Todos se maravillaron, de modo que discutían entre sí diciendo: ¿Qué es esto? ¡Una nueva doctrina con autoridad! Aun a los espíritus inmundos él manda, y le obedecen. Marcos 1:27
El Hombre Plástico es un buenísimo pero casi olvidado superhéroe de las historietas. Podía estirarse, retorcerse y moldear su cuerpo hasta adquirir la forma que quería. Podía cambiar desde ser delgadito como una hoja de papel (para deslizarse debajo de las puertas con llave) hasta ser macizo como una pared de ladrillo (para bloquear la huida del personaje malo).
Tema para comentar: ¿Quién es tu héroe?
El héroe de tu infancia quizá fue Superhombre, el Hombre Araña o uno de los personajes de Pokemon. Pero en realidad hay sólo un auténtico super-hombre: Jesucristo. Siendo Dios en carne humana, tenía un poder especial que lo hacía más super que todos los que lo rodeaban: era el poder de su autoridad. Aunque parecía un hombre común, sus acciones llenas de autoridad mostraban quién realmente era. Era el Hijo de Dios.
Las enseñanzas de Jesús tenían poder porque conocía personalmente al Padre. No sólo enseñaba la Palabra de Dios sino lo que ella significaba. Explicaba cómo tener una relación profunda con el Padre.
¿Puedes recordar alguna ocasión cuando estabas leyendo la Biblia y un pasaje pareció resaltar como una luz radiante? ¿Has leído un versículo y de pronto te diste cuenta que se aplicaba a una situación que estabas viviendo en ese momento? Eso era Jesús, haciendo que la Palabra escrita de Dios cobrara vida para ti, tal como lo hizo para los que lo escuchaban en la sinagoga. Hoy Jesús tiene la autoridad de obrar a través del Espíritu Santo para obtener tu atención con la Palabra, enseñarte lo que significa y aplicarla a tu diario vivir.
La autoridad de Jesús no se limita a su enseñanza. A lo largo de los Evangelios podemos detectar a Jesús actuando con poder.

  • Curó las enfermedades (ver Mateo 8:14, 15).
  • Ordenó a las olas que se aplacaran (ver Mateo 8:26, 27).
  • Perdonó los pecados (ver Mateo 9:2).
  • Dio vista a los ciegos (ver Mateo 9:27-30).
  • Caminó sobre el agua (ver Mateo 14:25).
  • Multiplicó pescados y pan (ver Juan 6:1-14).
  • Resucitó a los muertos (ver Juan 11:43, 44).

Jesús es el Señor todopoderoso del universo. ¡Y su grandeza significa que merece ser también Señor de tu vida!
PARA DIALOGAR: ¿De qué manera estás permitiendo hoy que Jesús sea el Señor de tu vida? ¿Existe algún área en la que él no manda?
PARA ORAR: Gracias, Jesús, por ser más poderoso que cualquier problema que jamás podremos tener. Ayúdanos a darte el control total de nuestra vida.
PARA HACER: Si identificaste un área de tu vida en la que sabes que no estás dejando que Jesús ejerza su autoridad, piensa en un plan para poder cambiar.


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