El amor siempre tiene razón


Tiempo de lectura: 3 min

Lectura bíblica: Romanos 13:8-10
Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor… es el cumplimiento de la ley.
Romanos 13:9, 10
Piensa en esta pregunta. ¿Cuál es la mejor tarea, la más justa, la más admirable que podrías incluir en tu lista de cosas para hacer? Elige la declaración que te suena como la cosa más grande y mejor que jamás pudieras hacer.

  • Leer tu Biblia y orar todos los días.
  • Comprar con bastante anticipación el regalo de cumpleaños para tu mamá.
  • Llevar contigo una Biblia enorme a la escuela todos los días.
  • Terminar tus tareas escolares antes de ponerte a jugar en la computadora.
  • Comer todos los días algo de los cinco grupos de alimentos básicos.
  • Amar a otros como te amas a ti mismo.

Sí, hay un montón de cosas buenas que podemos hacer todos los días. Pero si tenemos que escoger sólo una cosa como “la mejor”, acertaríamos si eligiéramos la que Jesús seleccionó y modeló para nosotros: amar a otros altruistamente. Pablo explicó por qué eso es lo mejor que podemos hacer cuando escribió que “el amor es el cumplimiento de la ley” (Romanos 13:10).
Piénsalo: Amar a otros como amó Jesús incluye todo lo que está en la lista de Dios de cosas apropiadas para hacer. Por eso, amar a otros es lo mejor que jamás cualquiera puede hacer.
Nuestras propias experiencias en la vida son prueba de ello. Queremos que otros nos amen. Queremos ser tratados con justicia, respeto, cortesía y honestidad. Y nos gusta ser tratados con bondad y cariño por todas nuestras relaciones. Si no queremos estas cosas, somos un poquito raros. Es normal que uno espere de los demás respeto y cariño.
Nilda se sintió decepcionada cuando su amiga no la trató como ella esperaba. Se sintió como si le hubieran dado una bofetada cuando su mejor amiga le mintió. Y es así como nos sentimos todos. A todos nos afecta cuando alguien nos engaña, ignora, se burla de nosotros o nos trata sin el cariño que esperamos. Queremos que nuestros padres, por ejemplo, nos elogien por hacer bien las cosas, y nos desilusionamos cuando no se fijan en lo que hacemos. Esperamos que nuestros amigos se interesen en lo que a nosotros nos gusta hacer, y nos enojamos cuando sólo quieren hacer lo que a ellos les gusta hacer.
Esperamos ser amados, por eso podemos estar seguros de que nuestra responsabilidad es amar a otros. Amar a otros es siempre lo apropiado. ¡Así es como Dios nos trata todos los días!
PARA DIALOGAR: Dios nos ama más de lo que podemos imaginarnos. ¿Por qué debes molestarte a amar como ama Dios?
PARA ORAR: Padre, ayúdanos a tratar a otros de la manera que tú nos tratas a nosotros.
PARA HACER: Acepta este desafío: La próxima vez que te sientas maltratado, devuelve el maltrato con palabras y acciones cariñosas.


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