Cuando lo malo no recibe castigo


Tiempo de lectura: 3 min

Lectura bíblica: Salmo 73:1-11
Por poco se deslizaron mis pies; casi resbalaron mis pasos, porque tuve envidia de los arrogantes, al ver la prosperidad de los impíos. Salmo 73:2, 3
No sólo era Tulia la chica más ladina del sexto grado, era también la más grande, unos 20 centímetros más alta que los demás en su curso. Todos saben que hostiga a los chicos en el recreo. Pero le tienen demasiado miedo como para decir nada. Saben que el último compañero que “sopló” terminó todo golpeado al pie de la escalera.
Actividad: Túrnense en llenar lo espacios en blanco de esta frase: “Yo [tu nombre], veo que [el nombre de otro] se sale siempre con la suya cuando [algo malo que hace], y nunca pasa nada”.
El Salmo 73 explica sólo en términos generales lo que estaba molestando a Asaf cuando escribió este triste salmo. Pero resulta claro que él y muchos otros ven que unos señores malos están haciendo cosas monstruosas sin recibir ningún castigo. La primera parte del salmo podría resumirse en una pregunta: “¿No se da cuenta Dios de lo que está pasando?” o “¡Despiértate, Dios! ¿Dónde estás?”.
Si alguna vez has visto a alguien que se sale con la suya haciendo algo malo, puedes adivinar cómo se habrá sentido Asaf. Inmediatamente después de los versículos que leíste, se preguntó: “¡Ciertamente en vano he mantenido puro mi corazón y he lavado mis manos en inocencia! Pues he sido azotado todo el día, empezando mi castigo por las mañanas” (Salmo 73:13, 14).
Asaf razonaba que él vivía una vida derecha y que no recibía ninguna recompensa por ello. Pero entonces Dios lo rescata de sus pensamientos haciendo dos cosas importantes:
Dios ayudó a Asaf a comprender dónde van a parar los que obran mal. Los que obran mal no lo harán eternamente: “Ciertamente los has puesto en deslizaderos, y los harás caer en la decepción. ¡Cómo han sido desolados de repente! Se acabaron; fueron consumidos por el terror ” (Salmo 73:18, 19).
Dios tenía a Asaf en sus manos. Cuando Asaf reconoció el poder y la protección admirables de Dios, dijo: “Me tomaste de la mano derecha… Pero la roca de mi corazón y mi porción es Dios, para siempre… En el Señor Jehovah he puesto mi refugio para contar todas tus obras ” (Salmo 73:23, 26, 28).
Estos son puntos que se repiten a lo largo de la Biblia. La próxima vez que veas que alguien hace algo malo y no es castigado, apóyate en esta promesa del Nuevo Testamento: “Entonces el Señor sabe rescatar de la prueba a los piadosos y guardar a los injustos para ser castigados en el día del juicio” (2 Pedro 2:9).
¿Qué te parece esto?
PARA DIALOGAR: ¿Qué le responderías a alguien que dice que la gente que hace cosas malas siempre se sale con la suya?
PARA ORAR: Señor, ayúdanos a saber cómo podemos frenar el mal. Ayúdanos a saber que estás con nosotros aunque nos sintamos impotentes para hacer nada.
PARA HACER: ¡Lee todo el Salmo 73 para ver más palabras maravillosas de Dios sobre el tema!


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