Comida al igual que salvación


Tiempo de lectura: 3 min

Lectura bíblica: Santiago 2:14-18
Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma. Santiago 2:17
—¿Arreglar casas? —Emilio frunció el ceño cuando vio la propaganda para el viaje misionero de familias que su iglesia estaba organizando—. ¿Cómo puede el hecho de arreglar casas ayudar a que alguien aprenda del amor de Jesús? Si no estoy llamando a las puertas para hablar a la gente acerca de Jesús de la mañana hasta la noche, para mí eso no es un viaje misionero.
Ya sabes que tienes que amar a los demás. Esa es una gran realidad de tu fe cristiana. Pero, ¿de qué manera debes expresar tu amor?
Muchos creyentes opinan que la única parte de la persona que nos debe interesar es su alma, la parte que vivirá para siempre. La única preocupación de ellos es asegurarse de que las personas estén camino al cielo. Pero Dios quiere que hagamos más.
Dios creó a los seres humanos. Y quiere que amemos a los que están en nuestro mundo de todas las maneras que necesitan ser amados. En la parábola del Buen Samaritano que contó Jesús, el que ayudó bondadosamente no le predicó al hombre herido. Le curó las heridas y lo llevó a un mesón para que lo cuidaran. Jesús no sólo habló a los hombres acerca del pan espiritual para satisfacer el hambre espiritual que tenían de Dios (ver Juan 6:35). También les dio pan material para satisfacer su hambre física (ver Juan 6:5-11).
Tema para comentar: Supón que se te presenta la oportunidad de trabajar en un barrio pobre, teniendo un culto y luego sirviendo una comida caliente a los desamparados. ¿Cuál actividad demuestra más amor: dar “un plato de comida” u ofrecer “salvación” (por medio de la música y el mensaje bíblico que tu grupo presenta)?
¿Es esa tu respuesta final? Esta es la respuesta correcta: Son actividades que demuestran amor de igual manera porque cada una muestra amor al satisfacer necesidades auténticas.
Alimento, ropa y un techo sin algo más, no conducen a las personas al reino de Dios. Ellas necesitan también oír de Cristo y confiar en él como su Salvador y Señor. Pero es difícil escuchar una lección bíblica cuando el estómago está vacío y el cuerpo duele por alguna enfermedad.
Satisfacer las necesidades físicas muchas veces abre las puertas de par en par para poder satisfacer las necesidades espirituales. Además, el mundo nos está observando. Los no creyentes no se impresionan con nuestra pasión por presentar a Jesús si descuidamos necesidades físicas dolorosas y evidentes.
Cada creyente tiene el privilegio de demostrar amor a la persona íntegra —alma y cuerpo—¡porque ambas partes son igualmente valiosas para Dios!
PARA DIALOGAR: ¿De qué manera satisfacer las necesidades prácticas de los demás les ayuda a ver en nosotros a Jesús?
PARA ORAR: Padre celestial, ayúdanos a ver a los demás como seres íntegros, y danos poder para satisfacer tanto sus necesidades físicas como espirituales.
PARA HACER: Piensa en una persona conocida que necesita el amor de Dios. ¿Qué cosas cariñosas, de todos los días, puedes hacer por ella para mostrar el amor de Dios?


Anterior

Siguiente